Mishke, Canadá
Odiaba la forma en que reaccionaba. No era yo, no era racional. No podía dirigir mi propia vida.
Puedo recordar que estaba entrando en sesión con mi auditor y encontré un momento, de hace mucho tiempo, donde había pasado algo y lo manejamos. Y dije: “Guau, no es de extrañar que esto haya sido un problema para mí. No es de extrañar que esto esté arruinando mi vida y que fuera una trampa para mí”. No sé dónde estaría hoy sin ello. Mi vida es completamente diferente debido a esto. Me siento muy cómoda siendo yo, soy muy estable y todo esto se debe a Dianetics.